miércoles, 14 de octubre de 2020

¿Por qué no hicieron el Silmarillion en vez del Hobbit?

 Algunos ya sabréis que solía tener unas opiniones... intentsas sobre el Señor d elos Anillos de Peter Jackson, aunque yreflexioné sobre ello y las relajé bastante (pero no del todo) hace ya muchos años (¡más de siete!).

El otro día (y con el otro día me refiero a un post en blanco con este mismo título fechado en diciembre de 2017) estuve pensando en las terribles precuelas que hizo basándose en el Hobbit. Conste que hablo habiendo visto solamente la primera película, pero creo que es suficiente para criticar (bueno ya se sabe que criticar es gratis).

Como todos sabemos, Peter Jackson realizó una trilogía de películas basada en el Señor de los Anillos con gran éxito de crítica y público. Algunos fans del libro la criticaron porque "en el libro no era así". Pero habiendo sido uno de esos frikys, diré que eso también es parte de la diversión.

Una vez se acabó el incesante flujo de billetes relacionado con el documental más épico sobre Nueva Zelanda, buscaron alguna forma de continuar ganando pasta gansa. Así que buscaron repetir la fórmula ¿pero cómo? Quizá Tolkien tuviera más material para adaptar. Se necesitaba una secuela, o quizá una precuela, que pudiera compararse de alguna manera con el original. Algo grandioso y épico que pudiera convertirse en otra trilogía, porque el triple de películas significaba el triple de dinero. Afortunadamente Tolkien había escrito algo muy cercano a lo que el estudio buscaba. Con alguna pega para adaptarlo, pero en tres películas debería ser factible.

 

Esta era la edición que yo tenía.

Así que eligieron... el Hobbit.

Elven facepalm


¿Lo cualo? ¿Buscas una precuela épica con contenido para varias películas y teniendo el Silmarillion vas y eliges el Hobbit que es un libro mucho más pequeño dirigido a un público mucho más joven? ¿Pero estás Aniur, Ilúvatar o qué te pasa?

Creo que además hay algún motivo legal para ello, pero antes de investigar ni mínimamente sobre ello voy a expresar mi opinión como buen cuñado español que soy.

Primero empecemos por qué no tendrían que haber hecho el Hobbit, o por lo menos no como lo hicieron. Primero decir que se podría haber hecho bien, simplemente habiendo cambiado un poco el tono y, principalmente, no intentando extender un libro corto a tres películas de casi tres horas. Los actores parecía que estaban bien y me encanta Martin Freeman. La ambientación está conseguida y ya probada.

Como digo, no sé exactamente cómo serán las otras dos películas, pero la primera me pareció un rollo sobresaturado de CGI. No sé cómo serán las otras, pero me imagino que del estilo. Normal que haya que meter rellenaco, como a Legolas o el rollo amoroso entre enanos y elfos.

Parece que para hacer una épica de 9 horas el Silmarillion se podría haber adaptado mejor. (Y he aquí una frase que podría haber resumido todo el resto del post).

Empezando por los puntos en contra del Silmarillion, el libro es una mala bestia. Con eso me refiero a que no es fácil de leer. La primera vez que me puse a leerlo lo hice con muchas ganas. Debía haber terminado el Señor de los Anillos no hace demasiado. Me sentaba por las tardes a leerlo en el nuevo sillón orejero de mis padres. Me hice diagramas y listados de los Valar, pero no entendía nada y lo dejé. Un tiempo después lo volví a intentar. Apretando los dientes lo terminé, pero solamente por el hecho de terminarlo. Pasaron unos cuantos años y me lo volví a leer. De repente me había empezado a gustar Nightfall of the Middle Earth de Blind Guardian y me había despertado el gusanillo. 

 

Adivinad qué estoy escuchando ahora...
¡Efectivamente!
Bridge over Troubled Water de Simon & Garfunkel


Pues de forma un tanto inexplicable me encantó. No tanto como para que me acuerde de casi nada, pero me gustó mucho. Eso sí, me enfadé con la gente de Blind Guardian por no terminar el libro. Habiéndolo leído ya antes ya sabía que todo el rollo de los diagramas que había estado haciendo era contraproducente. Solamente ralentizaba la lectura del primer libro que es básicamente irrelevante para el resto del conjunto.

Esa sería el primer consejo para alguien que quisiera adaptar (o simplemente leer) el Silmarillion: el Ainulindalë y el Valaquenta son chulos como mitos de la creación, pero no son en absoluto necesarios. Con quedarse con tres o cuatro nombres es de sobra.

Otra pega del Silmarillion es que no tiene un hilo fácil de seguir. El que podría ser más prota muere a mitad del libro y la siguiente mitad parece que tiene peronajes más desperdigados y se extiende mucho en el tiempo. Pero eso quizá se podía haber solucionado con el formato trilogía.

Por no enrrollarme mucho más, creo que el Silmarillion es muy difícil de adaptar, pero que tenía más material para rellenar 9 horas que el pequeño y encantador "el Hobbit", el cual intentaron convertir en una cosa que no era.

Bueno, ahora tocan cinco minutos de investigación. Pues parece que es un tema de derechos y de que es realmente difícil de adaptar.


Niiiiiiightfaaaaaall......


martes, 13 de octubre de 2020

Lack of accountability

I could not let this writing spree pass without at least one English (sort of) entry. I will write this one as it is not evident for me at first sight what would be the correct translation for the term "lack of accountability". Moreover, if, God forbid, I write something inconvenient, that could be entirely attributed to an error in translation.

Anyway, in my book (and here is the first time of many in this post that I might be tremendously wrong with a term) lack of accountability means that actions have no real consequences for the people making them. I am not very sure, as, even I am always boasting about getting old, I am not that old, and I cannot compare present politicians with many older ones. However I have the feeling that in present times lack of accountability reigns supreme.

 

Generic photo from Wikicommons
But hey, everything looks better with a picture

 

No matter what a politician says or does, regardless of their allegiance or party, it never seems to matter. I might be wrong and I hope that I am, but that is the general impression that I have. More people are polarized and people are more and more polarized. It always have been people that had a somewhat sworn allegiance to a certain political party, even if they had no direct involvement in it. But now, it seems to be much more common, and it seems like a question of faith. I would say that it seems the cult following of a football team, but I also find that kind of following unsettling, maybe the topic for another day.

What might have caused this kind of  devotion and extremism? I do not know, I am not even sure if this is something new. I am not even sure if this is really a thing. It has existed always, and I feel it is more general now, but maybe I am wrong. I try to remember how it was some years ago and I think it was not that bad, but maybe it was and I just remember the past through rose-colored glasses or I just could not see it from my own small world. There is a common theory that social networks have contributed tremendously to this polarization of society, as they tend to encourage confirmation bias. They feed the users only the information that they are more likely to engage with, which is information that confirms their previous beliefs. That could also be manipulated by a large enough organization.

It strange thinking in how important social networks can be, remembering some twelve or so years ago, when it seemed nothing but a novelty, a toy we struggled to find a use for. And now, allegedly, in can maybe change the course of history.

Anyway, the problem with the growing lack of accountability is that it seems that politicians can get away with anything, because it does not matter what they do or say, just the color they represent. We are still far away from the tension of, say, the 1930's, but that strong feeling of us versus them could lead us into the territory of everything is valid, everything that my team does is ok. That idea, when followed to the letter in positions of power could be translated to the impunity of everything my followers do in my name, which can reverse to a reaction of taking justice by each one's hand. And from that, chaos. 

And that is the superficial and apocalyptic thought of today. I was not planning on getting in a topic like this but, you know, that challenge that I put on myself makes me tackle on any idea that crosses my head. I hope I did not bore everyone too much.


lunes, 12 de octubre de 2020

La biblioteca universal más pequeña del mundo (2): La Odisea


Ahora toca la secuela de la Ilíada, la Odisea. Aunque comparten muchas características, son obras un tanto diferente. Por cierto, reiterar que yo no soy ningún experto ni soy tan poco humilde como para considerar que puedo criticar algo así, pero me parecía que podía compartir mis impresiones y, bueno, digamos que necesito contenido para el blog.

Como decía, la obra es distinta a la Ilíada. Aquella obra es sobre un breve episodio de la guerra de Troya, es decir, que no es la historia completa, mientras que esta es una obra un poco más habitual en la que se cuenta algo completo, el viaje de Ulises de vuelta a casa. Incluso hay otra línea argumental paralela que son los viajes de Telémaco (aunque algunos expertos dudan de la autoría de estos pasajes).



 Más allá de la estructura, creo que se nota otra diferencia fundamental en el tono. La Ilíada habla de una guerra y lo hace como un narrador totalmente omnisciente, nos muestra lo cruel que puede ser la muertede una forma casi fría y nos habla de igual manera sobre personajes de ambos bandos. Algunos personajes son más piadosos y otros menos. La Odisea sigue a nuestro héroe, Odiseo (aka Ulises) y en la historia hay unos malos claros que son los pretendientes. En general los compañeros de Odiseo caen como moscas, pero se nota que son menos importantes.

Un tema que sí comparten es el de que los hombres son juguetes en manos de los dioses. Aquí, como en la Ilíada, es curioso ver una sociedad que se rige por unos valores totalmente distintos a los nuestros (que son derivados de los valores cristianos) y que muchas veces parecen contradecirse entre sí. Diría que con los dioses griegos uno nunca sabe cómo acertar. Por ejemplo, el valor del arrepentimiento es nulo. Uno de los pretendientes se arrepiente, pero no sirve de nada. Tampoco es fácil de entender por qué esos tipos se pasan 10 años gastado de la despensa de Odiseo y, aunque claramente no es algo bueno (Odiseo les dará su merecido), es algo que no es absurdo. Por cierto, si después de 10 años de saqueos y festines constantes la hacienda del rey de Ítaca (Odiseo) sigue aguantando es que debía ser el tipo más rico no ya de Grecia Micénica, sino de toda la edad de bronce.

Concluyendo, estoy contento de haber podido también con este texto, aunque creo que la Ilíada me ha resultado más especial, por su tratamiento de la fatalidad de la vida.

Por cierto, ya sé qué es éste bicho:
Karibdyss

Porque la influencia de estos textos es mayor de lo que te puedes pensar.

El siguiente paso en este recorrido mega exprés por la literatura es un salto de por lo menos 6 siglos, otra especie de secuela de la Ilíada: la Eneida, de Virgilio.

domingo, 11 de octubre de 2020

La biblioteca universal más pequeña del mundo (1): La Ilíada


Desde que tengo más obligaciones leo muy, muy poco, así que hace unos años me propuse leer clásicos de la literatura, simplemente por culturizarme un poco y por leer más cosas aparte de fantasía y ciencia ficción. Lo primero era saber por dónde empezar, así que, parafraseando a Faemino y Cansado, lo mejor era empezar por el principio.

¿Cuál es el principio? Había varias opciones, pero una parecía muy clara, lo mejor sería empezar por una de las obras fundacionales de la literatura occidental, la Ilíada. Nunca estudié Cultura Clásica y me quedé con las ganas, así que era una buena forma de bucear en algo que siempre me ha interesado.


Tarde mucho más de lo que quiero reconocer en terminarla, pero lo conseguí. Antes de nada, decir que, lo mismo es una manía mía, pero me pone nervioso la gente que tiene la osadía (toma palabro) de criticar este tipo de literatura en Amazon, como si fuera el Best Seller del momento. "Un rollo, se repite todo el tiempo y al final no pasa nada, 1 estrella". Tampoco me voy a poner estupendo como si yo entendiese bien este tipo de obra.

   Pero hemos venido a jugar. Aquí hay que fiarse de haber encontrado una (o varias) traducción decente. Lo primero decir que me sorprendió entender de qué va el libro. No es sobre la guerra completa de Troya con su caballo y demás, el resumen podría ser "Aquiles, en medio de la guerra de Troya, se cabrea". En realidad es eso, un episodio de la guerra de Troya. Una vez dejada patente mi incultura, sigamos cavándonos nuestra propia tumba cultural. 

El libro no es una lectura fácil y reconozco que el capítulo del listado de barcos me lo leí totalmente en diagonal. Pero hay algo en la obra que lo hace universal. Quizá es esa dicotomía entre la gloria y la futilidad de la guerra, cómo retrata los combates y la muerte, todos buscan la gloria y combaten porque es lo que deben hacer, pero muchos perecen por nada. Las vidas humanas no son más que hojas barridas al capricho de los dioses (cursi-metáfora, +10 putos). Y eso es otro tema que capta mi atención, cómo parece que no hay forma de que los mortales puedan escapar de esos dioses veleidosos, que parece que se ofenden por una cosa y la contraria, y contentar a un dios hace que ofendas a otro. Por muchos bueyes y ovejas que sacrifiques parece que no hay forma de aplacarlos si han decidido que les has ofendido, pero ay de tí como no les hagas "hecatombes de pingües bueyes" cada cinco minutos.

   Un detalle que me llamó mucho la atención es que en la obra hay cierta nostalgia por los tiempos pasados en los que discurre la obra, cuando habla de lanzas que aquellos hombres manejaban de a dos pero nadie hay ya que pudiera levantar una sola de ellas. A veces es fácil olvidarse de lo antigua que es la historia (y la prehistoria) humana. Los comienzos de la edad de bronce están casi tan lejos de Homero como él lo está de nosotros. También es interesante la descripción minuciosa que hace de los combates, dejando entrever una forma de milicia distinta a la que conocemos.

   Concluyendo, me leí la Ilíada. ¿Eso me hace ser mejor? No, lejos de mi intención ser así de esnob. Pero siento que he aprendido y me sigue gustando la cultura clásica (no como las anchoas), aunque sea  muy lego en la materia. Y además ahora sé qué significa "los aqueos de hermosas grebas".

  El siguiente paso en este sprint por la literatura occidental estaba claro, la demostración de que a la gente siempre le han gustado las secuelas: "la Odisea".

sábado, 10 de octubre de 2020

Anchoas, jazz y filosofía

Cuando era pequeño mis padres a veces, muy de vez en cuando, pedían pizza posts cenar. Siempre pedían la misma pizza, la que llamaban napolitana, con anchoas, ¿jamón? y aceitunas negras. 




Los días de pizza solían ser domingos de invierno, cuando no apetecía salir y tampoco se podía ir lejos pues había clase al día siguiente. Eran tardes perezosas, en las que estábamos calentitos y cómodos en casa. A falta de chimenea, mi padre solía poner esos días música de jazz de fondo. La dejaba de fondo incluso con la narración del partido en la radio.

Cambiemos un poco de tercio para centrarnos en otra cosa que también formaba parte del paisaje de la vida cotidiana en casa de mis padres: la colección de libros de filosofía del mueble del salón. No sé de dónde habrá salido, pero es claro que era alguna colección por fascículos, porque eran un montón de volúmenes, a lo mejor 30, todos con el lomo igualito y que quedaba muy bien como decoración. No creo que mis padres se los leyeran, como mucho alguno suelto, pero claramente su función era otra.

¿Qué tienen qué ver estas tres cosas narradas con un muy tenue hilo conductor? Ahora lo veréis.

Nunca me gustaron las anchoas. Pero yo lo intentaba todas las veces. Y lo he seguido intentando. Cada vez que veía anchoas las probaba, dos o tres si podía. Pero no hay manera, no consigo que me gusten. Ya me he dado por vencido, y me conformo con las aceitunas negras, pero sé que lo volveré a intentar.

Tampoco soy fan del jazz. Quizá es que nunca lo he experimentado como se debe, en vivo y en directo, pero no lo termino de entender. Hay una cosa aquí y allá que me gusta, pero son las excepciones.

Cuando por fin estudié filosofía en el bachillerato empecé a leerme los libros de la colección de filosofía (que ya había dejado de estar en un lugar prominente del salón). Me habían encantado las clases de filosofía y quería saber más. Empecé por orden. Primero iba "la interpretación de los sueños", de Freud. Es muy largo y me lo leí a pocos entre otros libros. Lo mismo tardé más de un año, pero la verdad es que nunca he dormido mejor ni me he acordado tanto de los sueños. Me gustaba apuntar lo que soñaba e intentar encontrar significados ocultos, pero en realidad no era filosofía.

Después me leí "Así habló Zarathustra" de Nietzsche y me encantó, al menos las dos primeras partes. Envalentonado fui a por el tercero de la serie, "El ser y el tiempo" de Martin Heidegger. Ese nombre me sonaba...

El caso es que me leí un capítulo y no entendí nada. El segundo y tampoco. Él tercero y nada. Ojeé más partes del libro y sólo encontraba definiciones. Decidí pasar del señor Martín, y cogí el siguiente. Me pasó algo muy parecido, así que también me lo salte. Ese y el siguiente. Y el siguiente. Al final intenté buscar entre todos los libros uno que fuera accesible, pero todo fue en vano. Años después lo volví a intentar. Quizá empezando por el principio, por los filósofos griegos cogía una base que luego me permitía entender a los demás. Tampoco fui capaz. Avancé mucho en la Metafísica de Aristóteles, pero lo dejé cuando vi que sólo leía por leer. Lo intenté con otro libro de Nietzsche, pero tampoco pude con él. 

Me quedé con la sensación de que la filosofía no es la ciencia que estudia el conocimiento, sino el arte de perderse en definiciones complejísimas para no tener que responder jamás a ninguna pregunta. Ante la pregunta de "¿cuál es el sentido de la vida?" el buen filósofo contraatacará con tres preguntas como ¿qué es la vida? ¿qué es el sentido? ¿y   Al final creo que me gustaba la historia de la filosofía más que la filosofía.

Concluyendo, las anchoas, el jazz y la filosofía son tres cosas (alguna más habrá) que me gustaría que me gustasen, pero que no me gustan. Sé que lo volveré a intentar, pero ya lo tengo bastante asumido. Puede que sean cosas que quiero que me gusten por el sabor nostálgico que tienen, pero ya he encontrado otras cosas que también lo tienen y sí me gustan, como las aceitunas negras y otras músicas. También puede ser que buscase algo que no era, por ejemplo pensase que me gustase la filosofía y lo que me interesaba era la historia de la filosofía.

Me pregunto si este rollo de intentar que me gusten cosas porque he decidido que me tenían que gustar me pasa a mí sólo, como parte de mi personalidad de viejoven o si es algo relativamente común. Pero bueno, lo importante es madurar y aceptar que estas cosas no tienen importancia.

viernes, 9 de octubre de 2020

Geography? Fun?

 

Hace poco me  he encontrado con esta página de juegos de geografía online  y la verdad es que me he picado bastante.


So. Much. Fun.
Well, at least some.

¿Cómo puede ser la geografía divertida? La verda es que en el colegio todo aquello de aprenderse de memoria listas de capitales, ríos o cordilleras era un rollazo, por lo menos hasta los últimos años cuando la geografía pasó a ser una cosa un poco distinta, con más foco en los temas de prodicción y sociales.

Yo creo que la geografía política no es tan terrible cuando la podemos asociar con algo. Por ejemplo, es fácil acordarse de los sitios que has visitado, sobre todo si has tenido que planificar una ruta entre varias regiones, eso hace que te acuerdes de la posición relativa que tienen entre ellas. Otra cosa que hace que me guste un poco este rollo de países es cuando los puedes relacionar con eventos históricos. Por poner un ejemplo un poco tonto, sabes que Hungría está cerca de Austria por aquello del imperio Astro-Húngaro, que Austria está cerca de Alemania porque comparten idioma o sabes bien dónde están Irak, Irán y Afganistán después de haberlas visto mil veces en las noticias después de la guerra de Irak.

También hay veces que sabes de sitios por algún motivo extraño, por ejemplo mi padre siempre se pedía Papúa Nueva Guinea en un juego de fútbol, así que eso me ayuda a acordarme dónde está en el mapa. 

No sé, por algún motivo ahora ya sí que me gusta un poco la aburrida geografía política. Creo que si ves las divisiones como rayas absurdas que alguien ha dibujado (que a veces en la historia ha sido así literal) pues simplemente es una lista absurda que memorizar como un papagayo. Pero si lo puedes relacionar con eventos, fechas o vivencias de repente todo cobra otro sentido. También es interesante ver cómo surgen nuevas fronteras y se crean países que nunca estudiaste. Bueno y también está bien estar un poco al día. No fui capaz de situar correctamente más países europeos de los que me gustaría reconocer.

No sé cómo explicarlo, pero tiene cierta gracia ver cómo la humanidad ha ido trazando, borrando y moviendo estas líneas imaginarias que no tienen ningún fundamento pero que siempre son tan importantes.

Escribiendo esto me he acordado de que uno de mis blogs favoritos va de esto. Muy recomendable. Me pregunto si Sudán del Sur seguirá siendo el país más nuevo reconocido. Eso sí, no creo que sea capaz de dejar de llamar Holanda a los Países Bajos.


Not bad


jueves, 8 de octubre de 2020

30 day challenge

Pues. He visto por ahí, en una ted-something qué una estrategia de auto ayuda es ponerse como meta hacer algo 30 días seguidos. Por ejemplo, salir a correr, no tomar café, estudiar un idioma o lo que se te ocurra. Recomiendan empezar por algo fácil.

Mientras lo veía no se me ocurría nada. Lo más lógico sería hacer ejercicio, pero no me veo no remotamente capaz, siendo la persona más inconstante que conozco. Así que, después de pensarlo un poco, creo que voy a intentar escribir una entrada durante treinta días seguidos. Como referencia, decir que llevo años (más de 5 seguramente) intentando escribir 12 posts al año sin conseguirlo. Así que no creo que llegue a ninguna parte. También decir que he pensado en esperar al día 1 para hacer un mes natural completo. Pero me conozco y se me iba a olvidar.

Así que, ¿qué mejor manera de fracasar que de forma pública y por escrito? Pues eso, preparaos para un montón de entradas (calculo que serán dos o tres, contando ésta) cortas, aleatorias y sin revisar para luego no volver a hablar nunca del tema.

Y oye, lo mismo me sirve para centrarme en algo y por lo menos tener alguna entrada un poco diferente, que hace falta.

¡Ánimo, que yo puedo!

Make the most out of it

No time, no preparation, just write because, once more you just procrastinated until the last second. And we'll, who cares, the blog is ...